Solo sigue nadando

En una escena de la película de Disney Buscando a Nemo, Marlín (el padre de Nemo, un pez payaso) se desanima ante lo que tiene por delante; entonces Dori (una pececilla con problemas de memoria a corto plazo) le dice: “Solo sigue nadando”, le coge de la aleta y le ayuda a seguir adelante.

Muchas veces tenemos a alguien que -como Dori- nos anima a seguir, nos coge de la mano y nos ayuda. Tantas otras no, y tenemos que ser nosotros mismos quienes, después de coger impulso, debemos reunir fuerzas y continuar para no quedarnos en el mismo lugar.

Me sorprendió descubrir que Ken Follett alcanzó su primer gran éxito literario en 1978 con su undécima novela publicada, El ojo de la aguja, adaptada posteriormente al cine. Sin embargo, no fue hasta 1989, con la publicación de Los pilares de la Tierra, cuando alcanzó su mayor éxito y se hizo mundialmente conocido. Además, la temática de este libro rompía con la continuidad de las publicaciones anteriores, adentrándose en la novela histórica.

Imagino que, desde que comenzó a escribir como periodista hasta que alcanzó el éxito, pasó por muchas fases y dificultades. A lo mejor, lo que le diferenció del resto de escritores -los que se quedaron por el camino- fue que lo siguió intentando. Desde luego, talento siempre tuvo, pero imagino que debió recorrer todo un proceso para llegar hasta donde ha llegado.

Todo proceso tiene una serie de pasos. Si te saltas alguno, aunque solo sea uno, el resultado no es el previsto. Es más fácil ponerlo en práctica cuando no afecta a las personas, mejor dicho, cuando no te toca a ti. Cuando es un proceso vital, todo se complica porque, además, se ven implicadas personas a las que quieres.

Normalmente, buscas cambios que, a priori, crees te van a beneficiar y los que te hacen sufrir -no somos masocas- son impuestos por factores externos que no puedes controlar. Puede que además sean cambios que vives por primera vez y, por tanto, te sientes perdido porque no tienes referencias propias. No has pasado antes por ese proceso y desconoces cuál es el siguiente paso.

Puede que necesites a tu Dori particular, o que debas cambiar por completo, como lo hizo Ken Follett. No lo sé.

Por mi parte, estoy aprendiendo a seguir adelante. A respetar todos los pasos de un determinado proceso. A vivirlos, aunque sean amargos y dolorosos, a vivir al 100 % los momentos, aunque sean duros. A aprovechar las enseñanzas de cada uno de ellos. No sabía crear oportunidades y estoy aprendiendo a generarlas. Creía que podía hacerlo solo, pero estoy aprendiendo a dejarme guiar, porque no siempre sé lo que tengo que hacer. Empiezo a tomar decisiones a veces racionales y, otras, por una sensación. Unas puertas se cerrarán, otras quedarán entornadas y seguro que se abrirán nuevas.

Creo que lo importante es seguir intentándolo. Conocerse a uno mismo y marcarse un objetivo.

Así que, just keep swimming.


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Una respuesta a “Solo sigue nadando”

  1. Muy bueno Javi! Lo bonito de la vida es que pase el tiempo que pase y por mucho que hayas vivido nunca es suficiente, siempre se aprende algo nuevo… Es el encanto de la vida!!

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